NOTA DE PRENSA

La certificación de Bureau Veritas para reducir el desperdicio alimentario

Mar. 16 2021

Un tercio de los alimentos que se producen cada año en el mundo acaban en la basura y muchas veces en buen estado. Esto supone que se generan 1.300 millones de toneladas de residuos de comida aprovechable, según los datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la Alimentación y la Agricultura, más conocida como FAO. Al mismo tiempo una de cada nueve personas en el planeta pasa hambre y sufre desnutrición, tal y como apunta la ONU.

El desperdicio alimentario conlleva además graves consecuencias ambientales, como el agotamiento de las tierras de cultivo, deforestación, utilización de fertilizantes químicos y pérdida de diversidad biológica. Así como elevados niveles en el consumo de agua, energía y generación de residuos, que tienen un efecto negativo en el cambio climático y calentamiento global. Con la finalidad de revertir esta situación, Bureau Veritas presenta la certificación del sistema de gestión para la minimización del desperdicio alimentario.

"Desde Bureau Veritas, ofrecemos una certificación propia, basado en un sistema de gestión de mejora continua, para que todas las organizaciones agroalimentarias afronten la minimización de los residuos alimentarios de una forma eficaz. El alcance de este esquema incluye los residuos generados por los restos de los alimentos y, puede incluir opcionalmente, residuos de envases y embalajes. De esta forma, las empresas podrán adoptar medidas eficientes sobre economía circular, con la misión de afianzar su responsabilidad social corporativa (RSC) en el cuidado del medioambiente y la sostenibilidad", explica Adrián Martínez Bazaga, Food Market Leader de Bureau Veritas España y Portugal.

Cualquier operador de la cadena valor puede obtener la certificación del sistema de gestión para la minimización del desperdicio alimentario, tras superar la auditoría externa de Bureau Veritas como tercera parte independiente. En este proceso se evalúa cómo las organizaciones identifican y cuantifican los residuos que se generan en los procesos de producción, y cómo se ha definido el correspondiente plan de prevención del desperdicio alimentario. Igualmente, la certificación contempla la verificación de la memoria que las organizaciones deben hacer pública anualmente, y en la que se recoge el alcance del sistema de gestión, los objetivos asumidos y los resultados obtenidos.

El sistema de gestión para la minimización del desperdicio alimentario se alinea perfectamente con las recomendaciones de la FAO, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para la Agenda 2030 de la ONU, la estrategia agroalimentaria de la Unión Europea (UE), "De la Granja a la Mesa", y el Pacto Verde Europeo.