De la granja a la mesa

LA NUEVA ESTRATEGIA “DE LA GRANJA A LA MESA” DE LA UE: QUÉ SIGNIFICA PARA LA INDUSTRIA AGROALIMENTARIA

LA POLÍTICA DE ALIMENTOS INSIGNIA DE LA UE SE DEVELÓ A FINALES DE MAYO, CONFIRMANDO LA AMBICIÓN DE LA COMISIÓN DE LA UE DE HACER QUE EL SISTEMA DE ALIMENTOS DE EUROPA SEA UN LÍDER GLOBAL EN SOSTENIBILIDAD. MIRAMOS LOS IMPACTOS CLAVE PARA LOS ACTORES A LO LARGO DE LA CADENA ALIMENTARIA, Y CÓMO LA POLÍTICA SERÁ APLICADA EN LA PRÁCTICA.

Reducir la huella ambiental. Proteger la seguridad alimentaria. Garantizar el acceso a alimentos sostenibles, saludables y asequibles para todos. Las ambiciones de la UE para su sistema alimentario, establecidas en su tan esperada estrategia de la Granja a la Mesa (“Farm to Fork”), equivalen a una transformación en cómo se producirán y venderán los alimentos en todo el bloque. La estrategia es un pilar central del European Green Deal, una estrategia diseñada para convertir a Europa en el primer continente neutral para el clima en 2050.

Las propuestas son amplias y detalladas, con 27 acciones que cubren áreas que van desde la orgánica y la biodiversidad hasta el secuestro de carbono y el desarrollo de biorefinerías. Cubren toda la cadena de valor de los alimentos, comenzando con los tipos de alimentos para animales disponibles para los productores hasta la comprensión de los consumidores de las fechas de caducidad en el packaging. Y están respaldados por indicaciones de cómo la estrategia puede ser implementada tanto a nivel político como financiero y por las empresas.

Una estrategia estructurada alrededor de objetivos ambiciosos

Las acciones de la estrategia de la Granja a la Mesa de la EU están respaldadas por objetivos concretos para 2030. Estos objetivos son importantes ya que formarán la base de los planes estratégicos de los Estados miembros y la recopilación de datos por parte de las partes interesadas a lo largo de la cadena alimentaria. Incluyen:

  • Pesticidas: reducir el uso y el riesgo de pesticidas químicos en un 50% y el uso de pesticidas más peligrosos en un 50%
  • Exceso de nutrientes: reduir las pérdidas de nutrientes en al mnos un 50% mientras se asegura que no haya pérdida en la fertilidad del suelo, y reducir el uso de fertilizantes en al menos un 20%.
  • Resistencia a los antimicrobianos: reducir las ventas de antimicrobianos en la EU para animales de granja y acuicultura en un 50%.
  • Orgánico: El 25% de las tierras agrícolas de la UE se dedicará a la agricultura ecológica.
  • Desperdicio: reducir el desperdicio de alimentos a nivel minorista y de consumo en un 50%.

Junto con estos objetivos específicos de alimentos, un objetivo climático general también afectará a la industria alimentaria: una reducción de las emisiones de GEI de al menos un 50% (*).

INCENTIVANDO PRÁCTICAS SOSTENIBLES

La estrategia reconoce los importantes esfuerzos realizados hasta la fecha por la industria alimentaria. Su objetivo es convertirlos en la norma a través de mecanismos como la Política Agrícola Común (PAC), la Política Pesquera Común (PPC), los nuevos "esquemas ecológicos" y los instrumentos existentes, como el Fondo Agrícola Europeo para el Desarrollo Rural (FEADER). Cita varios ejemplos de iniciativas que podrían, en el futuro, ser recompensadas bajo CAP. Estos incluyen prácticas agrícolas que eliminan el CO2 de la atmósfera y la instalación de paneles solares en los techos de los edificios agrícolas. Las prácticas que reducen el uso de pesticidas y fertilizantes también están vinculadas a la PAC. Se destinan 10.000 millones de euros adicionales para investigación y desarrollo.

Es probable que los productores, procesadores y minoristas de alimentos acojan con una bienvenida a cualquier apoyo financiero que la UE pueda proporcionar. Sin embargo, el ejecutivo de la UE es muy consciente de que la financiación es solo un aspecto de la ecuación. Los aspectos prácticos cobran gran importancia y el cambio exigido es rápido: en el pasado, los trámites burocráticos han obstaculizado algunos de los mejores esfuerzos de innovación de la industria alimentaria.

La UE lo reconoce, por ejemplo, al decir que facilitará la comercialización de aditivos alimentarios para animales, sostenibles e innovadores que ayuden a reducir las emisiones de metano del ganado. Para proteger la seguridad y la diversidad de las semillas, también facilitará el registro de nuevas variedades de semillas, incluso para la agricultura ecológica, y garantizará un acceso más fácil al mercado para las variedades tradicionales y adaptadas localmente.

LA AMENAZA DE LA REGULACIÓN

Si bien es importante reconocer que la estrategia de la Granja a la Mesa representa una visión en lugar de una regulación, sus autores no ocultan sus intenciones. Un marco legislativo para un sistema alimentario sostenible está programado para 2023, y se planean otras iniciativas políticas, incluido un Plan de Acción sobre agricultura orgánica y legislación sobre envases de alimentos de un solo uso.

En asuntos específicos, la Comisión ha dicho que supervisará los compromisos y legislará si es necesario.Un área clave de la estrategia se ocupa de las prácticas de ventas y marketing de los procesadores y minoristas de alimentos. Según el código de conducta de la UE para negocios responsables, se espera que las compañías de alimentos se aseguren de que los productos alimenticios estén en línea con las pautas para dietas saludables y sostenibles y reduzcan los envases, pero también adapten sus estrategias de comercialización para tener en cuenta las necesidades de las personas vulnerables y garantizar que las campañas de precios de los alimentos no socaven la percepción de los ciudadanos sobre el valor de los alimentos (un ejemplo específico citado es evitar las campañas de precios bajos en la carne).

DIGITAL Y DATOS: LOS GRANDES HABILITANTES

Si la sostenibilidad es el tema principal de la estrategia de la Granja a la Mesa, la otra tendencia definitoria del siglo XXI abarca casi todas las acciones. Digital se presenta como un facilitador que permitirá que el sistema alimentario se transforme y que la UE monitoree el progreso de una manera que nunca hubiera sido posible hace 20 años. La última PAC, por ejemplo, tiene como objetivo ayudar a los agricultores a mejorar su desempeño ambiental a través de un mejor uso de datos y análisis e inversión en tecnologías digitales.

Esta es la razón por la cual la estrategia de la Granja a la Mesa está explícitamente vinculada a un objetivo de acelerar el despliegue de Internet de banda ancha rápida en las zonas rurales. El objetivo es hacer que la agricultura de precisión y el uso de inteligencia artificial se generalicen, reduciendo los costos para los agricultores y mejorando la gestión del suelo y el agua para crear un ambiente más saludable.

Los datos son centrales para la estrategia. La UE introducirá legislación para convertir su Red de Datos de Contabilidad Agrícola en la Red de Datos de Sostenibilidad Agrícola, con el fin de recopilar datos sobre los objetivos de las Estrategias de Biodiversidad y de la Granja a la Mesa. Los programas existentes (**) tienen como objetivo reducir el riesgo de inversión y facilitar prácticas sostenibles en la pesca y la acuicultura.

LA IMPORTANCIA DEL ETIQUETADO

La Comisión también está explorando nuevas formas digitales de proporcionar información alimentaria a los consumidores. Esto forma parte de un tema más amplio en la estrategia: capacitar a los clientes al proporcionar información precisa, armonizada y verificable a través del etiquetado y la certificación.

El etiquetado y la certificación desempeñan un papel central en varias de las acciones de la estrategia. Como parte de su compromiso de mejorar el bienestar animal mediante la revisión de la legislación, la Comisión considerará opciones para que el etiquetado de bienestar animal transmita valor a través de la cadena alimentaria. También se introducirá un etiquetado nutricional obligatorio armonizado en el frente del envase.

ACCESO A LA OPORTUNIDAD ECONÓMICA

Al presentar su estrategia de la granja a la mesa, la UE desea subrayar la oportunidad económica que representa. La UE es el mayor importador y exportador de productos agroalimentarios y el mayor mercado de productos del mar en el mundo. No solo eso, sino que el ejecutivo estima que a nivel mundial, los sistemas alimentarios sostenibles pueden crear un nuevo valor económico de más de 1,8 billones de euros.

Muchos productores, procesadores y minoristas de alimentos ya están haciendo grandes avances en sostenibilidad y la estrategia ayudará a nivelar el campo de juego. Otros tendrán que ponerse al día, aunque con acceso potencial a financiamiento y asistencia técnica. Para todos, las formas concretas de medir, documentar y demostrar el progreso serán esenciales para cumplir con los requisitos reglamentarios futuros y aprovechar las nuevas oportunidades.

Bureau Veritas ofrece una gama de servicios para apoyar a los actores de la industria alimentaria en sus objetivos (formación, auditoría y certificación, testing en laboratorios, inspección de cultivos). Nuestro conjunto de soluciones Circular+ respalda una transición al modelo comercial de economía circular y puede ayudar a medir el progreso con respecto a objetivos de sostenibilidad definidos.

(*) En comparación con los niveles de 1990. Se establecerá un objetivo del 50% o 55% en septiembre de 2020.
(**) Copérnico y la Red Europea de Observación y Datos Marinos (EMODnet)