SAE certificación

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La certificación SAE, transparencia y credibilidad en las exportaciones de alimentos de origen animal

Dic. 16 2020

Las exportaciones agroalimentarias españolas mantuvieron su tendencia al alza el año pasado, alcanzando los 53.180 millones de euros. Es un dato que reveló el Informe Anual de Comercio Exterior Agroalimentario Pesquero y Forestal de 2019 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Entre los principales destinos destaca China, que desbanca a Estados Unidos del liderato, seguidos de Japón, Suiza y Marruecos.

China se ha convertido en un mercado emergente para la industria cárnica. Tanto es así, que más de 150 empresas han solicitado la autorización para poder llevar sus productos a sus fronteras. Pero la carne no es la única que viaja rumbo al este. El sector agroalimentario español continúa  con su expansión en Asia, que ya representa el 42 % de las exportaciones españolas. En países como Japón, Corea del Sur y Hong Kong, también se puja fuerte por la marca España.

Trazabilidad

Para que las organizaciones agroalimentarias españolas exporten sus productos, es necesaria la adecuación con el sistema de autocontroles específicos (SAE) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, recogido en el Real Decreto 993/2014. Un protocolo que fue renovado en julio de 2019. 

"La certificación del SAE es emitida por un organismo independiente de control como Bureau Veritas, que está acreditado en ISO 17065 por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) y autorizado por la Dirección General de sanidad de la producción agraria (DGSPA). En concreto, es una de las principales herramientas que permite conocer la composición exacta de cada partida destinada a la exportación. Gracias a ella se aportan garantías sobre el cumplimiento de las condiciones de trazabilidad, origen o sanidad animal, del país importador. Aspectos que son muy demandados por la sociedad de consumo", apunta Rossana del Castillo, Técnica de Certificación Agroalimentaria en Bureau Veritas. 

El certificado tiene una validez de tres años, por medio de auditorías anuales de mantenimiento. Actualmente hay más de 1.000 establecimientos que cuentan con la certificación del SAE. El objetivo es aportar las garantías sanitarias fijadas por el país importador. Todo ello, proporcionando mayor transparencia y credibilidad, y contribuyendo no solo al mantenimiento sino a la expansión de las exportaciones.

Garantías

Ante la alta competitividad, las empresas agroalimentarias nacionales buscan nuevas oportunidades en el mercado internacional, en el que la trazabilidad es un aspecto clave. Sobre todo para la exportación de alimentos de origen animal o que contengan productos de origen animal a países que exigen requisitos adicionales a los establecidos en el comercio intracomunitario

De esta forma, el protocolo requiere un sistema de trazabilidad capaz de aportar garantías en el cumplimiento de las disposiciones de sanidad animal, origen o trazabilidad exigidos por el país importador

En algunos casos, la información puede remontarse a la producción primaria. Es por ello, que dentro de la comunicación entre los diferentes eslabones de la cadena alimentaria, la información respecto a las especificaciones sanitarias, y la homologación y evaluación continua de proveedores, juegan un papel fundamental. 

Más control

Los principales cambios, que la tercera revisión del protocolo SAE introdujo desde julio del año paso, han estado orientados a la modificación de los acuerdos entre las empresas certificadas y sus proveedores para simplificar su gestión, y la inclusión del requisito "nacido y criado en España". Además, para aquellos destinos que así lo estipulen se ha añadido un nuevo procedimiento de autoprecintado, que ahora es responsabilidad de las empresas y no se podrá solicitar a la autoridad competente. 

También, se ha incrementado el nivel de exigencia en relación con la homologación de proveedores y las atestaciones sanitarias, entre otras medidas. Todo ello, proporcionando mayor transparencia, credibilidad y contribuyendo a la expansión de las exportaciones.

Por otro lado, la nueva versión contempla el procedimiento de precertificación entre operadores comunitarios. En consecuencia, se asegura el cumplimiento de las disposiciones del tercer país en los casos en los que el producto o materia prima provenga de un proveedor extranjero ubicado en la Unión Europea